miércoles, 10 de agosto de 2011

Dennis Wise


No volví ni gordo ni calvo, pero sí protestón y leñero, como Wise. A lo Crazy Gang.

La frase dice así "If I go on holiday at the end of the season and come back with a big, fat belly and a bald head, then I will pack it in", pero me permito el lujo de traducirla a mi manera.

jueves, 30 de junio de 2011

Nacho


Pecha o Galicia Hoxe. Pecha por non calar. Pecha por que se escribe e se le en galego.

Recordo cando o Compostela subíu a primeira. Eu debía ter uns 12 anos. Recordo aquel abono de fondo norte que me costara 10.000 pesetas e que tiña ó redor unha serie de números que indicaban as xornadas e que, partido a partido, o da porta ía convertindo en buratos. Recordo unha noite espectacular de Falagán e a volta á casa cun García que loaba ó porteiro con nome de western. Recordo o gol de Ronaldo. Recordo os banquiños azuis sen respaldo e a un compañeiro da escola que ía o estadio con botas de tacos. Recordo atopar pola rúa a Passi, a Bellido, a Fabiano, a Ohen, a Tocornal, a Abadía, a Popov, a Penev, a Christensen, a Paniagua, a Mauro. E recordo a polémica absurda de Nacho.
O lateral galego estaba a facer unha gran tempada (debeu ser cando o Compos quedou subcampeón de inverno) e Clemente, entón seleccionador español, comentou que lle gustaba moito o de Foz. Nacho contestou á pregunta dos xornalistas cun "nin me apetece, nin me interesa". E a prensa foi contra el. Foi contra el por que o seu soño era defender a camiseta da selección galega, non a da española.

No caso do Galicia Hoxe, os medios de comunicación seguen sendo unha arma. Neste caso, o ataque consiste en deixar a arma sen balas. Acabaronse as subvencións a todo o que teña que ver co galego. Feijóo así o quere na súa absurda batalla contra o idioma. Antonte saíu o último número e 19 compañeiros xornalistas quedaron sen traballo. Xa non volveremos ver no quiosco, ou na barra do bar, esa cabeceira en laranxa cunha Griffith Gothic Ultra dándolle identidade en branco. Nin ese cían verdoso dos ladillos. Nin esos titulares rotundos con máís negro que branco. Nin esos temas afastados da actualidade ós que os medios non fan caso. Nin esas entrevistas a grupos musicais galegos. Nin ese apoio á cultura galega. Unha cultura que somos ti, eu e aquel rapaz que ía contigo á escola e que agora ten un grupo, ou fai curtas, ou pinta. Non cidades nin capitalidades europeas.
Pero escribir desde a distancia sempre é difícil, porque te sintes un impostor.


En español:
Cierra el Galicia Hoxe. Cierra por no callar. Cierra porque se escribe y se lee en gallego.

Recuerdo cuando el Compostela subió a primera. Yo debía tener unos 12 años. Recuerdo aquel abono de fondo norte que me costó 10.000 pesetas y que tenía alrededor una serie de números que indicaban las jornadas y que, partido tras partido, el de la puerta iba convirtiendo en agujeros. Recuerdo una noche espectacular de Falagán y la vuelta a mi casa con un García que loaba al portero con nombre de western. Recuerdo el gol de Ronaldo. Recuerdo los banquillos azules sin respaldo y a un compañero del colegio que iba al estadio con botas de tacos. Recuerdo encontrarme por la calle a Passi, a Bellido, a Fabiano, a Ohen, a Tocornal, a Abadía, a Popov, a Penev, a Christensen, a Paniagua, a Mauro. Y recuerdo la polémica absurda de Nacho.

El lateral gallego estaba haciendo una gran temporada (debió ser cuando el Compos se proclamó subcampeón de invierno) y Clemente, entonces seleccionador español, comentó que le gustama mucho el de Foz. Na cho contestó a las preguntas de los periodistas con un "ni me interesa, ni me apetece". Y la presna fue contra él. Fue contra él porque su sueño era defender la camiseta de la selección gallega, no la de la española.

En el caso del Galicia Hoxe, los medios de comunicación siguen siendo armas. En este caso. el ataque consiste en dejar las armas sin balas. Se acabaron las subvenciones a todo lo que tenga ue ver con el gallego. Feijóo así lo quiere en esu absurda batalla contra el idioma. Anteayer salió el último número y 19 compañeros periodistas se quedaron sin trabajo. Ya no volveremos a ver el quiosco, o en la barra del bar, esa cabecera en naranja con una Griffith Gotic Ultra dándole identidad en blanco. Ni ese cían verdoso en los ladillos. Ni esos titulares rotundos con más negro que blanco. Ni esos temas alejados de la actualidad a los que los medios no hacen caso. Ni esas entrevistas a grupos musicales gallegos. Ni ese apoyo a la cultura gallega. Una cultura que somos tú, yo y aquel chaval que iba contigo al colegio y que ahora tiene un grupo, hace cortos o pinta. No son ni ciudades ni capitalidades europeas.

Pero escribir desde la distancia siempre es difícil, porque te sientes un impostor.

viernes, 27 de mayo de 2011

Éric Cantona


Cantona protagonizó hace unos meses un vídeo en el que se instaba a la gente a sacar su dinero del banco y hundir a los usureros y especuladores que nos han llevado a la crisis. Hoy desalojan a palos a esa gente que se indigna con la clase política y su sumisión a los mercados blandiendo como excusa la posible celebración del título de Champions del Barcelona. Pero los futbolistas ahora están enseñados para callar, para no decir una palabra más alta que la otra. La FIFA está pendiente por si hay que meter alguna multa en caso de que algún jugador demuestre que, además de jugar al fútbol, piensa.

Cantona nunca se calló nada. Y cuando más se le instaba a hablar, después de la agresión a un aficionado del Crystal Palace, le salió un haiku.

domingo, 15 de mayo de 2011

René Higuita


Una de porteros.
'El loco' Higuita pasó varios meses en la cárcel por haber actuado de mediador en el pago del rescate por el secuestro de la hija de un asociado de Pablo Escobar, en junio de 1993. "He obrado por motivos humanitarios. Si volviesen a necesitarme para conseguir la liberación de alguien, no dudaría en actuar. Soy futbolista, no conocía la ley sobre los secuestros" se defendió el espectacular portero. Todo esto te lo cuentan en el documental de la ESPN 'Los dos Escobar', que retrata la estrecha relación entre los narcotraficantes y el fútbol colombiano de principio de los noventa.
Pero Higuita pasará a la historia no por eso, sino por su genial escorpión del 7 de septiembre de 1995 en Wembley.

jueves, 5 de mayo de 2011

Robbie Fowler


Después de tres semanas de protestas, quejas, exageraciones, lloros, excusas... tres semanas de todo menos de fútbol, no se me ocurre otra cosa mejor que recordar al gran Robbie Fowler.
Fowler es de esos jugadores a los que no puedes más que admirar. Por su fútbol, de goleador nato, y por su personalidad, algo que escasea en los tiempos de lo políticamente correcto. Su 'hat trick' en tres minutos es ejemplo de lo primero. La semana en que la FIFA lo felicitó por reconocer que no era penalty su caída ante Seaman, y en que la UEFA lo multó por mostrar su apoyo a los estibadores de Liverpool (absurdas reglas para convertir a los futbolistas en autómatas), lo son de lo segundo.
La foto es del que puede que sea el momento más recordado de Fowler, cuando, tras marcar un penalti en el derbi de Liverpool, hizo que esnifaba la línea de cal, respondiendo así a los aficionados del Everton que afirmaban que era adicto a la cocaína.

viernes, 29 de abril de 2011

Zinedine Zidane


Zidane era el protagonista en todos los partidos que jugaba. De una forma o de otra. Ahora los protagonistas ya no son los jugadores.

miércoles, 20 de abril de 2011

Johan Cruyff


El Barça de Cruyff ganó el último Clásico de una final de Copa, en 1990. Él fue el que imprimió en el Barcelona una filosofía de juego similar a la de Holanda de 1974, aquel llamado 'Fútbol Total'. Guardiola es un reconocido cruyffista, y se nota.